Descripción
Árbol perennifolio de tamaño grande, vigoroso, de crecimiento lento, muy longevo. Hojas compuestas de color verde oscuro brillante.
El fruto es la llamada algarroba, que es una legumbre de forma alargada, que en julio su color verde cambia a chocolate oscuro para alcanzar la madurez a principios del mes de septiembre. Es una especie que presenta flores hermafroditas, masculinas y femeninas sobre distintos pies; es pues imprescindible la presencia de polinizadores.
Origen
Especie originaria de las zonas costeras del Oriente Medio.
Suelo
Se adapta a terrenos pobres y escaso valor agrícola. Los suelos mal drenados que se encharcan con facilidad no son aptos para su cultivo
Riego
Debe tenerse en cuenta que el riego durante los primeros años de plantación es fundamental para adelantar su crecimiento y la entrada en floración. Se aconseja realizar algún riego de apoyo en verano
Clima
Es una especie tradicional de clima mediterráneo marítimo, de gran rusticidad. Es poco resistente al frío, perjudicándole temperaturas inferiores a 2º C. Planta muy resistente a la sequía
Cultivo Plantación
La época más favorable es a principios de primavera
Abonado
Abonado mineral y orgánico.
Al ser una especie muy rústica y adaptable a los suelos más pobres y marginales no es exigente en cuanto a abonado, pero de efectuarlo es un árbol muy agradecido pudiendo fácilmente duplicar y triplicar la cosecha
Tratamientos
El algarrobo ha sido un cultivo en el que tradicionalmente no se han realizado tratamientos fitosanitarios, pero es conveniente efectuarlos, puesto que es un árbol muy agradecido y pagará con creces todas las atenciones y cuidados que le prodiguemos.
Poda
La poda, especialmente la de formación, reviste gran importancia para asegurar la vida del árbol, debiéndose practicar pasados 2 años del injerto y con fin de buscar la estructura más adecuada para el árbol. Las podas siguientes serán las indispensable para la eliminación de ramas inútiles o secas. La mejor época para realizarla es a principios de otoño